martes, 13 de junio de 2017

Massimo Piepoli: «El ejercicio debería estar subvencionado, como las pastillas»                       




Experto en prevención, asegura que sin tóxicos, con dieta y actividad podrían
reducirse un 80 % las patologías cardíacas












A CORUÑA / LA VOZ 
Massimo Piepoli es una autoridad en corazón. Profesor en la Universidad de Parma y en la Fundación Monasterio, en Pisa, es el responsable de la unidad de insuficiencia cardíaca y miocardiopatías del Hospital Guglielmo da Saliceto, en Parma, y editor jefe de la Revista Europea de Cardiología PreventivaEl hombre que diseñó las guías de prevención cardiovascular que rigen en la UE visitó por primera vez Galicia recientemente para participar en las jornadas internacionales organizadas por el ciber cardiovascular del Chuac
¿Maltratamos mucho el corazón?
-Pienso que sí. En general se cree que es suficiente intervenir en su salud cuando aparecen los síntomas, cuando te sientes con fatiga, falta de aliento... Eso es importante, porque son signos de alarma para reconocer que algo está pasando. Pero a veces es demasiado tarde. Lo más importante es prevenir. Necesitamos crecer y concienciarnos, y no solo la población general, también los profesionales de la salud, los gerentes, la escuela... Sucede que la prevención, claro, es una inversión a largo plazo y no se percibe tanto su importancia.
-¿Cuál es la mejor medida que podemos tomar para proteger nuestro corazón?
-Con cuatro cosas podemos reducir un 80 % las enfermedades cardiovasculares y un 40 % el cáncer: comida sana, actividad física, cero tabaco y poco o nada de alcohol.¿Por qué no lo hacemos? No será por falta de información...
-No es cuestión de información. Es responsabilidad. Los médicos deberíamos advertirlo mucho más, pero la medicina preventiva no es popular. Requiere responsabilidad de cada uno de nosotros y todos los días. No es una intervención única, como una operación. Es en cada momento de nuestra vida. Por eso es mucho más costoso. Se necesita voluntad.
-¿De qué tipo y cuánto ejercicio?
-El año pasado en las guías cardiovasculares de prevención consensuamos que al menos 30 minutos al día de caminar rápido. Si corres, llega con menos tiempo. Todo el mundo puede caminar y la buena noticia es que menos tiempo caminando es mejor que nada.
-¿Sin contraindicaciones?
-Todo el mundo puede hacerlo y ¡es barato! Es una medicina antidiabética, antihipertensión, antidislipemia... Mejora la sensación de estar bien, beneficia a todo el cuerpo, cerebro, corazón, pulmones... Y a cualquier edad.
-Todo eso para prevenir, pero ¿y el que ya está enfermo?
-Si la enfermedad cardíaca está estable, también reduce la mortalidad. El ejercicio reduce tanta mortalidad como los fármacos, es la mejor pastilla para el corazón. Entendamos que si se tiene un tratamiento no se trata de dejarlo, sino de combinarlo con la actividad física. El ejercicio podría considerarse como una polipastilla porque beneficia distintos aspectos del organismo, aunque no sustituye a los medicamentos si ya hay enfermedad.
-¿Qué le pediría a las autoridades?
-Creo que debería promocionarse no el deporte de élite, que en Italia hay mucho, sino el popular. No necesitamos campeones, sino que la gente camine, corra...
Nosotros siempre tratamos de hacer lo que es más fácil. La filosofía es que hay que hacer las cosas sanas más atractivas.
-¿Por ejemplo?
-Por ejemplo que la comida sana sea más barata, subir el precio del tabaco, dar incentivos económicos para seguir cursos en el gimnasio... El ejercicio debería estar subvencionado por el estado, como las pastillas. Y después, construir ciudades sanas: con carriles bici... Si reduces el uso del coche privado y fomentas el transporte público y la bici, la gente tiene que caminar. Vamos en buena dirección, pero se pueden hacer más cosas: promover el uso de escaleras, y no de ascensores, la creación de gimnasios en centros de trabajo...
-Es decir, no es necesaria tanta química.
-Yo con mis pacientes lo primero que hago siempre es revisar sus hábitos de vida. Si los mejoramos, se puede reducir mucho el coste de la salud. Se pagan millones de euros por enfermedades cardiovasculares y corrigiendo unos cuantos factores podría reducirse un 80 % las necesidades de medicación.

«Hay que jugar con los niños en el parque»

-¿Cómo ve a España en práctica de ejercicio?
-En general lo que estamos viendo en los países occidentales, incluida España, es que se está implementando la prevención cardiovascular, particularmente los programas para dejar el tabaco, y también se aplican bien los fármacos para la tensión, el colesterol y la diabetes. España está en la buena dirección, lo está haciendo bien.
-Pero...
-El problema es que en general no lo estamos haciendo bien con la obesidad, particularmente entre los más jóvenes y en el Sur de Europa: Italia, Grecia y España. Hay demasiada obesidad infantil y tampoco se fomenta mucho el ejercicio.
-¿Por los modos de vida?
-En mi generación jugábamos en el jardín.
-Y ahora delante de una pantalla.
-Son los padres los responsables de educar a los hijos. Tienen que ir a jugar con ellos al parque. Es una inversión. Y una diversión.
-Tras elaborar las guías de prevención para Europa, ¿qué?
-Estamos desarrollando materiales educativos para médicos de atención primaria, cardiólogos, cursos, exámenes... Todo a nivel Europa. En mi hospital desarrollamos un programa de concienciación sobre la insuficiencia cardíaca, coincidiendo con la conmemoración del día dedicado a esta enfermedad.
-¿Cree que los días de algo son realmente eficaces?
-Es una forma de concentrar en un corto espacio de tiempo un mensaje uniforme. Por supuesto, no es suficiente, pero es mejor que nada para intentar que llegue el mensaje a mucha gente.