sábado, 27 de junio de 2026

Adiós al estatus de ‘deporte olímpico’ / The end of permanent Olympic status


Javier Nieto
June 24, 2026


La
146ª Sesión del Comité Olímpico Internacional -COI- puede haber aprobado una de las reformas de gobernanza más importantes de la historia reciente del Movimiento Olímpico. Buena parte de la atención se ha centrado en la decisión de evaluar disciplinas individuales, y no solo deportes completos, a la hora de determinar los futuros programas olímpicos a partir de Brisbane 2032, pero el cambio de fondo va más allá.

La reforma elimina de la Carta Olímpica la lista de Federaciones Internacionales -FI- reconocidas dentro del programa olímpico y concede al COI una mayor flexibilidad en su gestión. Ese movimiento es clave: el sistema deja de organizarse alrededor de una relación estable entre deporte, federación y programa olímpico, y pasa a apoyarse en una lógica más revisable, construida disciplina por disciplina y edición por edición. A primera vista puede parecer una modificación administrativa. No lo es. Es un cambio de filosofía.

De deporte olímpico a disciplina incluida en los Juegos

Durante décadas, las federaciones internacionales se movieron dentro de un marco construido sobre una estabilidad relativa. La inclusión olímpica nunca fue una garantía eterna, pero el propio sistema sugería continuidad. Las federaciones estaban integradas en la arquitectura de la Carta Olímpica y la participación en los Juegos se percibía, en muchos casos, como un estatus de largo recorrido más que como una posición sometida a revisión constante. El nuevo marco introduce una mentalidad distinta: la flexibilidad sustituye a la permanencia, la evaluación sustituye a la presunción y la relevancia deja de ser una condición heredada para convertirse en algo que debe demostrarse de forma continua.

La frase tradicional del Movimiento Olímpico era sencilla: “somos un deporte olímpico”. La realidad emergente puede ser otra: “somos un deporte con disciplinas incluidas en el programa de los próximos Juegos Olímpicos”. La pregunta ya no será únicamente si un deporte pertenece al programa olímpico, sino qué disciplinas dentro de ese deporte siguen justificando su presencia, un matiz que puede modificar la planificación, la inversión y la estrategia de muchas federaciones durante los próximos ciclos.

El nuevo calendario del programa olímpico

La nueva metodología ordena el proceso con una secuencia más flexible: siete años antes de unos Juegos, la Sesión del COI deberá acordar la lista de disciplinas; cinco años antes, se valorarán los deportes o disciplinas añadidos por el comité organizador, en función del contexto local y de las ambiciones deportivas de la sede; y tres años antes, se aprobarán los eventos y las cuotas de atletas, lo que permitirá cerrar el programa con una evaluación más ajustada de capacidad, coste y complejidad. El proceso fue presentado por Kirsty Coventry junto a Karl Stoss, presidente de la Comisión del Programa Olímpico, como una forma de ordenar con mayor claridad la entrada, permanencia o regreso de disciplinas al programa.

El sistema también introduce una diferencia clave entre disciplinas incumbentes y disciplinas candidatas. Las disciplinas incluidas en el contrato de ciudad sede partirán como incumbentes, mientras que el resto quedarán como candidatas. Todas serán revisadas, calificadas y consideradas de manera independiente. Las seleccionadas deberán encajar en los criterios estratégicos del COI y en la capacidad operativa del comité organizador; las no elegidas podrán volver a ser candidatas para la siguiente edición. Coventry también ha advertido de que Los Ángeles 2028 tendrá 36 deportes y que Brisbane 2032 no repetirá necesariamente ese volumen.

Ganadores y perdedores de la nueva flexibilidad


La reforma puede beneficiar a disciplinas más adaptables, sostenibles, económicas, urbanas, mediáticas o con mayor conexión con públicos jóvenes. También puede dar más margen a los comités organizadores para proponer un programa alineado con el contexto local y con sus propias prioridades deportivas. En ese escenario, el acceso olímpico podría abrirse a disciplinas que durante años habían visto el programa como una estructura demasiado cerrada, mientras que las federaciones deberán trabajar con criterios más visibles de relevancia, audiencia, juventud, sostenibilidad, coste y complejidad.

El reverso es evidente para las disciplinas con mayor coste, menor audiencia, más complejidad logística o fuerte dependencia del escaparate olímpico. Para ellas, la nueva flexibilidad puede convertirse en una presión permanente. La evaluación independiente de disciplinas también puede alterar equilibrios internos dentro de una misma federación, porque no todas sus áreas tendrán el mismo valor estratégico para el COI ni la misma capacidad de defender su plaza en el programa.

Una nueva relación entre el COI y las federaciones

Para el COI, la reforma refuerza la gestión central del programa olímpico y le permite responder con mayor rapidez a las presiones de coste, sostenibilidad, tamaño, relevancia global y atractivo a largo plazo. Para las federaciones internacionales, sin embargo, también puede crear incentivos nuevos. Si el estatus olímpico se vuelve más revisable, muchas federaciones pueden verse empujadas a fortalecer sus propios campeonatos, sus activos comerciales, sus plataformas audiovisuales, sus datos de audiencia y su independencia fuera del ciclo olímpico.

Ese cambio no implica necesariamente conflicto entre el COI y las federaciones, pero sí apunta a un equilibrio distinto dentro del ecosistema olímpico. La discusión futura puede dejar de girar solo alrededor de qué deportes pertenecen a los Juegos y centrarse cada vez más en qué disciplinas siguen mereciendo estar dentro de ellos. En la práctica, el concepto clásico de deporte olímpico puede perder parte de su sentido histórico: ya no existirían deportes olímpicos como categoría permanente, sino deportes con disciplinas presentes en el programa de los próximos Juegos. Si el estatus olímpico ya no es permanente, la siguiente pregunta será cómo responderán las federaciones internacionales.

_______________________________________________________________

COI anuncia beca de 10 mil dólares para deportistas olímpicos / IOC announces $10,000 scholarship for Olympic athletes

COI anuncia beca de 10 mil dólares para deportistas olímpicos


La beca de 10 mil dólares estará disponible para todos los deportistas olímpicos a partir de Milan-Cortina 2026.

El Comité Olímpico Internacional (COI), a través del exbaloncestista español Pau Gasol, presidente de la Comisión de Atletas, ha anunciado este miércoles, durante la 146 Sesión del organismo celebrada en Lausana (Suiza), la creación de una beca de 10.000 dólares a la que podrán optar, por primera vez en la historia, todos los deportistas que participen en unos Juegos Olímpicos.

La beca se ha creado para apoyar la carrera deportiva o la transición profesional de los deportistas olímpicos. Se ha destinado un fondo de 140 millones de dólares por Olimpiada.

Los primeros deportistas en beneficiarse de esta iniciativa serán los olímpicos que compitan en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.

Se trata de una de las primeras medidas adoptadas en el marco estratégico «Fit for the Future Olympian Grant» para encontrar formas nuevas y complementarias de apoyar a los deportistas en sus proyectos deportivos a largo plazo o en su transición profesional.

"Con este nuevo fondo, el COI cumple de inmediato su compromiso", indica el organismo.

Detalles sobre la beca y su aplicación

La subvención «Fit for the Future Olympian Grant» complementa los programas de apoyo ya existentes. Se prevé que, aproximadamente, 14.000 deportistas olímpicos por Olimpiada puedan optar a una subvención de 10.000 dólares estadounidenses por cada edición de los Juegos Olímpicos en la que compitan.

El COI informa de que la beca se entregará a través de las estructuras existentes de los Comités Olímpicos Nacionales (CON).

"Si un deportista olímpico decide no solicitar esta subvención, su asignación permanecerá en el fondo para beneficiar a futuros deportistas olímpicos. La subvención no reducirá ni restará valor al apoyo ya existente que proporciona el COI a los CON, las Federaciones Deportivas Internacionales (FI), los Comités Organizadores de los Juegos Olímpicos (COJO) o Solidaridad Olímpica", agrega.

"Esta subvención estará disponible para todos los deportistas olímpicos. No solo para los medallistas. No solo para los atletas de determinados países. Para todos los deportistas olímpicos. Porque, aunque el recorrido de cada atleta es diferente, todos los atletas olímpicos han hecho sacrificios para llegar al escenario olímpico", explicó Gasol.

"Años de dedicación. Años de duro trabajo. Años de creer en un sueño. No se trata de un premio en metálico. Se trata de reconocer el camino recorrido y el compromiso que se necesita para convertirse en un deportista olímpico", agrega.

EL COI trata de "reconocer que cada deportista olímpico forma parte de la comunidad olímpica, y de rendir homenaje a quienes nos han precedido y han allanado el camino, para que las generaciones actuales y futuras de deportistas olímpicos puedan beneficiarse de ello", añade Gasol.

  • Podrán optar a la subvención todos los deportistas que hayan participado en los Juegos Olímpicos con una acreditación Aa, a partir de Milán-Cortina 2026.

La subvención está destinada exclusivamente a los deportistas olímpicos. Los participantes en los Juegos Olímpicos de la Juventud (JOJ) no pueden optar a ella.

Todos los atletas olímpicos podrán optar a ella, siempre que no hayan cometido ninguna infracción de las normas antidopaje ni hayan infringido el Código Ético del COI, las Condiciones de Participación o la Carta Olímpica.

"El COI trabajará ahora en el mecanismo de solicitud y concesión de la subvención con el objetivo de abrir el proceso de solicitud para Milán-Cortina 2026 a finales de este año, y que los primeros pagos se realicen en 2027", indica el organismo.

miércoles, 24 de junio de 2026

A 40 años de los Juegos XXV Centroamericanos y del Caribe / 40 Years Since the Games XV Central American and Caribbean Games 1986

 A 40 años de los Juegos
XV Centroamericanos y del Caribe, Santiago 1986
Santo Domingo, República Dominicana.-
Aquel 24 de junio del 1986 fueron oficialmente inaugurados por el doctor Salvador Jorge Blanco, presidente de la república, los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe en la ciudad de Santiago de los Caballeros con la presencia del señor Juan Antonio Samaranch, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) y don German Rieckhoff Sampayo, presidente de la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe), con el anfitrión de la justa atlética el doctor José Joquin Puello Herrera, a la sazón presidente del Comité Olímpico Dominicano (COD).
En la oportunidad se contó con la presencia de Carlos Alberto (Carlucho) Bermúdez Pippa, presidente del Comité Organizador de la justa y del doctor Luis Scheker Ortiz, Secretario de Estado de Deportes y Recreación (Sedefir), entre otras importantes personalidades
A las 5:30 de la tarde en el Estadio Olímpico de La Barranquita inicio la Ceremonia de Apertura para que 3000 atletas desfilaran ante una localidad a casa llena representando 27 países; entrenadores, árbitros y dirigentes de las 25 disciplinas en las que se compitió en la justa regional que tuvo su inicio en 1926.
Esta fue la segunda vez que el país presento una edición de estos Juegos Centroamericanos y del Caribe ya que, en 1974, del 27 de febrero al 13 de marzo, realizo los llamados XII Juegos Centroamericanos y del Caribe bajo el lema "Compromiso de Todos".
Este certamen no estuvo exentó de diferentes situaciones resaltando
la acción directa del Comité Olímpico Dominicano (COD), cuando decidió reemplazar al doctor Julián Ramia Yapur en la presidencia del Comitre Organizador por el ya mencionado empresario Carloss Alberto (Carlucho) Bermúdez Pippa.
La Republica Dominicana ocupo el séptimo puesto en el medallero general de la justa regional producto de 9 medallas de oro, 34 de plata y 27 de bronce, totalizando 70 preseas.
En sentido general Cuba obtuvo el primer lugar con un total de 299 medallas, seguida de México con 133, Venezuela con 120, Puerto Rico 93, Costa Rica 14, Colombia, 69 y República Dominicana obtuvo un séptimo lugar con 70 medallas, 9 de oro, 34 de plata y 27 de bronce.
La Republica Dominicana cumplió con la presentación de esta XV Versión de las Juegos Centroamericanos y del Caribe 1986, lo que fue la antesala para la realización exitosa de los XIV Juegos Panamericanos de 2003 y para este 2026 los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe a celebrarse en el país del 24 de julio al 8 de agosto.


Jaime Casanova Martínez
24 junio 2026.
__________________________________________________
40 Years Since the Games XV Central American and
Caribbean Games 1986

Santo Domingo, Dominican Republic.–
On June 24, 1986, the XXV Central American and Caribbean Games were officially inaugurated in the city of Santiago de los Caballeros by Dr. Salvador Jorge Blanco, President of the Dominican Republic. Also present were Mr. Juan Antonio Samaranch, President of the International Olympic Committee (IOC), and Mr. Germán Rieckhoff Sampayo, President of the Central American and Caribbean Sports Organization (CACSO). The host of the athletic competition was Dr. Jose Joaquín Puello Herrera, then President of the Dominican Olympic Committee (COD).
The event was attended by Carlos Alberto (Carlucho) Bermúdez Pippa, president of the Organizing Committee, and Dr. Luis Scheker Ortiz, Secretary of State for Sports and Recreation (Sedefir), among other important figures.
At 5:30 p.m., the Opening Ceremony began at the La Barranquita Olympic Stadium, where 3,000 athletes paraded before a packed house, representing 27 countries. Also present were coaches, referees, and officials from the 25 sports disciplines in which the regional games, which began in 1926, competed.
This was the second time the country hosted the Central American and Caribbean Games. In 1974, from February 27 to March 13, it held the XII Central American and Caribbean Games under the motto "A Commitment from All."
This competition was not without its share of challenges, most notably the direct action of the Dominican Olympic Committee (COD), which decided to replace Dr. Julián Ramia Yapur as president of the Organizing Committee with the aforementioned businessman Carlos Alberto (Carlucho) Bermúdez Pippa.
The Dominican Republic finished seventh in the overall medal count of the regional games, with 9 gold, 34 silver, and 27 bronze medals, totaling 70.
Overall, Cuba took first place with a total of 299 medals, followed by Mexico with 133, Venezuela with 120, Puerto Rico with 93, Costa Rica with 14, Colombia with 69, and the Dominican Republic in seventh place with 70 medals: 9 gold, 34 silver, and 27 bronze. The Dominican Republic successfully hosted the XV Central American and Caribbean Games in 1986, paving the way for the successful XIV Pan American Games in 2003 and, in 2026, the XXV Central American and Caribbean Games, to be held in the country from July 24 to August 8.

Jaime Casanova Martínez
June 24, 2026



Judo a 40 años de los XV Juegos Centroamericanos y del Caribe, Santiago1986 / Judo 40 years after the 15th Central American and Caribbean Games, Santiago 1986

 A 40 años de los XV Juegos Centroamericanos y del Caribe, Santiago1986 - Judo


Santo Domingo, República Dominicana.-
Cuando el 24 de junio 1986 en el Estadio de La Barranquita de la ciudad de Santiago de los Caballeros en la República  Dominicana se dio inicio a los XV Juegos Centroamericanos y del Caribe la representación del deporte de Judo que participaba por primera vez con las dos Selecciones Nacionales, femenina y masculina, nunca pronosticaron que esta incursión significaría el despegue definitivo de esta disciplina en el país a juzgar por los logros medallisticos obtenidos.

German Rickoff Sampayo
Presidente Odecabe
El Comité Organizador de estos juegos estuvo presidido por Carlos (Carlucho) Bermúdez, el presidente del Comité Olímpico Dominicano (COD) lo era en ese entonces el doctor José Joaquín Puello Herrera, el Secretario de Estado de Deportes, Educación Física y Recreación, (Sedefir), el doctor Luis Scheker Ortiz y el presidente de turno del país el también doctor Salvador Jorge Blanco.


Los juegos en cuestión no estuvieron exentos de las más variadas y extrañas polémicas lo que produjo diferentes cambios en la dirección de los mismos inclusive teniendo que acudir a los tribunales para legalizar las medidas tomadas por el Comité Olímpico Dominicano y así garantizar la organización, montaje, desarrollo y resultados de los mismos.

Juan Antonio Samaranch
Presidente del 
Comité Olímpico
Internacional (COI)
La entonces Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe) estaba presidida por el puertorriqueño
Don Germán Rieckehoff Sampayo, entidad regional rectora de los juegos que por segunda vez tenían como sede el país.

La Jefatura de Misión de la delegación dominicana a este magno certamen atlético estuvo presidida por el profesor Luis Elpidido Cumba, experimentado líder deportivo oriundo de la Olímpica Ciudad de La Vega.

Es bueno destacar, que el presidente del Comité Olímpico Internacional, el español, Juan Antonio Samaranch, nos honró con su visita, siendo la segunda vez que un presidente de este organismo visitaba el país, antes lo había hecho el inglés Lord Michael Morris Killanin, para los Juegos de 1974, realizados bajo el lema de "Compromiso de Todos".

El emblema oficial correspondió a una marchanta llevando en su batea los aros olímpicos y Chaguito, un burrito que portaba una antorcha fue la mascota de estos juegos que se desarrollaron esplendorosamente en la ciudad cibaeña.

Salvador Jorge Blanco
Presidente de la
Republica Dominicana
La delegación del judo dominicano estuvo conformada de la siguiente manera con Luciano Luna, José Raposo, Víctor Calderon, Pedro Figueroa, Euclides Valdez, Felipe Morban, John Edwards Adams Pérez y Desiderio Lebron, en los 55, 60, 65, 71, 78, 86, 95 y más de 95 kilogramos, respectivamente, todos en la rama masculina.

Por las damas participaron Ines González, Luisa Martínez, Judith Feliz, Judelkis Urbáez, Evelyn Adams, Andrea Hernández, Idalia Guridis y Albania Rivera en los 48, 52, 56, 61, 66, 72, más de 72 kilogramos y la división abierta, sucesivamente.

Como entrenadores fungieron Juan Chalas Jiménez y Radhames Lora Salcedo, así mismo, los delegados lo fueron Juan Chalas Mallen y Antonio Giraldez Casasnovas; la señora Saadia Montolio de Chalas Jiménez fungió como coordinadora de la delegación femenina.

Previamente el judo dominicano había obtenido en estas citas centroamericanas y del caribe dos (2) medallas de bronce por Juan Chalas Jiménez en las versiones regionales anteriores en Santo Domingo, República Dominicana en el año 1974 y Medellín, Colombia en 1978.

José Joaquin Puello Herrera
Presidente Comité Olímpico
Dominicano (COD)
La historia se inclinaba a favor de los jóvenes dirigentes que con apenas dos años al frente de la Federación Dominicana de Judo con la escogencia de Jaime Casanova Martínez, Juan Chalas Jiménez, Santiago Cuesta Diaz, Desiderio Lebron y John Edwards Adams Pérez en las funciones de presidente, vicepresidente, secretario, co-secretario y tesorero, respectivamente.

Fue en esta versión donde por vez primera competían las mujeres y ellas obtenían dos medallas de oro en manos de la azuana Inés Gonzales y vegana Andrea Hernández.
La de plata lograda por Albania Rivera y los bronces para Luisa Martínez, Judelkis Urbáez, Evelyn Adams e Idalia Guridis.

Por la rama masculina de plata para Luciano Luna, Pedro Figueroa y Euclides Valdez y bronce por José Raposo, John Edwards Adams Pérez y Desiderio Lebron. Cabe resaltar que John Adams Pérez logro dos preseas de bronce compitiendo en su categoría de peso y la división libre.

Luis Scheker Ortiz
Secretario de Deportes
En sentido general Cuba obtuvo el primer lugar con un total de 299 medallas, seguida de México con 133, Venezuela con 120, Puerto Rico 93, Costa Rica 14, Colombia, 69 y República Dominicana obtuvo un séptimo lugar con 70 medallas, 9 de oro, 34 de plata y 27 de bronce.

En su conjunto la delegación de judo a estos juegos por la Republica Dominicana obtuvo 14 medallas repartidas en dos de oro, cuatro de plata y ocho de bronce lo que represento el 20 por ciento del total de preseas logradas por la delegación nacional a esta importante cita del deporte centroamericano y del caribe.

Las alabanzas y loas a los Judokas dominicanos no se hicieron esperar de parte de los diferentes medios que cubrían el certamen atlético que en conjunto tuvo 2100 atletas, de igual manera 25 países participantes e igual número de disciplinas quienes recalcaron el gran salto del judo dominicano.

La euforia fue tanta que el propio presidente de la república, Salvador Jorge Blanco, en visita a las instalaciones de los juegos dispuso el ascenso inmediato de aquellos que siendo militares lograron preseas en las competiciones de judo.

Carlos Bermúdez, presidente del
Comité Organizador
Para la época el argentino Sarkis Kaloghlian y el brasileiro Carlos Catalano Callejas, en sus condiciones de presidente y Director Técnico de Arbitraje, respectivamente, de la Unión Panamericana de Judo estuvieron en todo el desarrollo de las competiciones del deporte de judo.

Luego de esta proeza el judo dominicano no ha igualado esa participación a pesar de que se han agregado más opciones de medallas con la inclusión de las competiciones de Kata y por Equipos.

Como nota a resaltar está la contribución de la Embajada de Korea en el país que para la preparación del seleccionado dominicano trajo al país el experto internacional de nombre Kim Sung Soo.

Jaime Casanova
Martínez, presidente de
la Federación Dominicana
de Judo (Fedojudo)
La preparación de la Selección Nacional de Judo tuvo el concurso de varias personas y diferente organismo como el Comité Olímpico Dominicano, la Secretaria de Estado de Deportes y la Real Federación Española de Judo con su presidente Don Luis Baguena Salvador.

Nuestro más elevado reconocimiento a esos atletas, entrenadores, personal técnico, árbitros, dirigentes, en fin, que en medio de todas las vicisitudes lograron superarse a si mismos y cambiaron la historia pues son ellos los verdaderos precursores del futuro del judo dominicano a partir de esa hazaña.

LOOR CAMPEONES!!!!!!!!!!!!!!!!!

Jaime Casanova Martínez.


24 de junio 2026.-.
__________________________________________________________________
Santo Domingo, Dominican Republic.– When the XV Central American and Caribbean Games began on June 24, 1986, at La Barranquita Stadium in Santiago de los Caballeros, Dominican Republic, the judo team, participating for the first time with both the women's and men's national teams, could not have predicted that this foray would mark the definitive rise of the sport in the country, judging by the medals won.
The Organizing Committee for these games was chaired by Carlos (Carlucho) Bermúdez. The president of the Dominican Olympic Committee (COD) at the time was Dr. José Joaquín Puello Herrera, the Secretary of State for Sports, Physical Education and Recreation (Sedefir) was Dr. Luis Scheker Ortiz, and the president of the country at the time was Dr. Salvador Jorge Blanco.
The games in question were not without their share of varied and unusual controversies, leading to several changes in their management and even requiring legal action to legitimize the measures taken by the Dominican Olympic Committee and thus guarantee the organization, setup, execution, and results of the events.
The then Central American and Caribbean Sports Organization (CACSO) was presided over by the Puerto Rican Germán Rieckehoff Sampayo, the regional governing body of the games, which were being hosted by the Dominican Republic for the second time.
The Dominican delegation to this major athletic event was headed by Professor Luis Elpidido Cumba, an experienced sports leader from the Olympic city of La Vega.
It is worth noting that the President of the International Olympic Committee, the Spaniard Juan Antonio Samaranch, honored us with his visit, marking the second time a president of this organization had visited the country. The first was the Englishman Lord Michael Morris Killanin, who visited for the 1974 Games, held under the motto "Commitment of All."
The official emblem featured a market vendor carrying the Olympic rings in her basket, and Chaguito, a donkey carrying a torch, was the mascot of these games, which were held splendidly in the Cibao region.
The Dominican judo delegation consisted of Luciano Luna, José Raposo, Víctor Calderón, Pedro Figueroa, Euclides Valdez, Felipe Morban, John Edwards Adams Pérez, and Desiderio Lebron, competing in the 55, 60, 65, 71, 78, 86, 95, and over 95 kg weight categories, respectively, all in the men's division.
The women's team included Ines González, Luisa Martínez, Judith Feliz, Judelkis Urbáez, Evelyn Adams, Andrea Hernández, Idalia Guridis, and Albania Rivera, competing in the 48, 52, 56, 61, 66, 72, over 72 kg, and open divisions, respectively.
Juan Chalas Jiménez and Radhames Lora Salcedo served as coaches, and Juan Chalas Mallen and Antonio Giraldez Casasnovas as delegates. Saadia Montolio de Chalas Jiménez coordinated the women's delegation.
Previously, Dominican judo had earned two bronze medals at these Central American and Caribbean Games, both won by Juan Chalas Jiménez in the previous regional editions held in Santo Domingo, Dominican Republic in 1974 and Medellín, Colombia in 1978.
History was on the side of the young leaders who, with just two years at the helm of the Dominican Judo Federation, had selected Jaime Casanova Martínez, Juan Chalas Jiménez, Santiago Cuesta Díaz, Desiderio Lebron, and John Edwards Adams Pérez as president, vice president, secretary, co-secretary, and treasurer, respectively.
It was in this edition that women competed for the first time, and they won two gold medals, one each from Inés González of Azua and Andrea Hernández of La Vega.
Albania Rivera won silver, and Luisa Martínez, Judelkis Urbáez, Evelyn Adams, and Idalia Guridis each took bronze.
In the men's division, Luciano Luna, Pedro Figueroa, and Euclides Valdez won silver, and José Raposo, John Edwards Adams Pérez, and Desiderio Lebron each won bronze. It's worth noting that John Adams Pérez won two bronze medals, competing in both his weight class and the open division.
Overall, Cuba took first place with a total of 299 medals, followed by Mexico with 133, Venezuela with 120, Puerto Rico with 93, Costa Rica with 14, Colombia with 69, and the Dominican Republic in seventh place with 70 medals: 9 gold, 34 silver, and 27 bronze.
The Dominican Republic's judo delegation at these games won 14 medals: two gold, four silver, and eight bronze, representing 20 percent of the total medals won by the national delegation at this important Central American and Caribbean sporting event.
Praise and accolades for the Dominican judokas were swift from the various media outlets covering the athletic competition, which featured 2,100 athletes from 25 participating countries across 25 disciplines. All highlighted the significant progress made by Dominican judo.
The euphoria was so great that the President of the Republic himself, Salvador Jorge Blanco, during a visit to the Games facilities, ordered the immediate promotion of those military personnel who won medals in the judo competitions.
At that time, the Argentine Sarkis Kaloghlian and the Brazilian Carlos Catalano Callejas, in their capacities as President and Technical Director of Refereeing, respectively, of the Pan American Judo Union, were involved throughout the judo competitions.
Since this feat, Dominican judo has not matched that level of participation, despite the addition of more medal opportunities with the inclusion of Kata and Team competitions.
Of note is the contribution of the Korean Embassy in the country, which brought international expert Kim Sung Soo to the Dominican Republic to prepare the national team.
The preparation of the National Judo Team involved the participation of several individuals and organizations, including the Dominican Olympic Committee, the State Secretariat for Sports, and the Royal Spanish Judo Federation, with its president, Mr. Luis Baguena Salvador.
Our highest recognition goes to these athletes, coaches, technical staff, referees, and administrators—in short, to all those who, despite all the challenges, managed to overcome their own limitations and change history. They are the true forerunners of the future of Dominican judo, starting with this feat.

CHEERS CHAMPIONS!!!!!!!!!!!!!!!!!

Jaime Casanova Martínez
__________________________________________________________________











martes, 23 de junio de 2026

‘Preparados para el futuro’ / "Prepared for the Future"

  • 23/06/2026 00:00

‘Preparados para el futuro’


Las reformas que se proponen a la “Carta Olímpica”, -que es el estatuto del Comité Olímpico Internacional (COI), (Asociación Civil, no gubernamental, con domicilio en suiza, compuesta por un máximo de 115 personas naturales que se representan a sí misma y no a sus países u a organizaciones)- se presentan como fortalecimiento jurídico e institucional del Movimiento Olímpico.

El Movimiento Olímpico se encuentra actualmente en un proceso de actualización normativo conocido como “Preparados para el futuro” (Fit for the Future). Este proceso propone una serie de reformas dirigidas a reforzar la neutralidad y autonomía del deporte, modernizar la gobernanza del programa olímpico y clarificar disposiciones jurídicas esenciales.

Desde una perspectiva jurídico-deportiva y de derecho internacional privado del deporte, estas modificaciones reflejan una evolución normativa que busca garantizar la estabilidad, claridad y legitimidad del sistema olímpico en un entorno globalizado y altamente dinámico.

La Carta Olímpica regula las relaciones entre el COI, las federaciones internacionales, los comités nacionales olímpicos y demás integrantes del movimiento olímpico. En tal sentido, la Carta Olímpica encapsula el conjunto de reglas internas del Movimiento Olímpico y comprende normas, decisiones y estructuras que regulan el impulso y la práctica de los Juegos Olímpicos y sus instituciones.

Uno de los fundamentos éticos y jurídicos de la Carta es el principio de neutralidad política, incluido desde hace décadas en los Principios Fundamentales del Olimpismo. Este principio constituye una salvaguarda contra la instrumentalización política del deporte, al tiempo que busca proteger la igualdad de condiciones para todos los participantes.

El principio de neutralidad aparece como un “principio ético fundamental universal” que subyace al equilibrio entre autonomía deportiva y respeto de los derechos humanos. La neutralidad política ha sido objeto de debate doctrinal, precisamente por la falta de definición operativa y claridad en su aplicación, aspecto que las reformas recientes buscan abordar con mayor precisión normativa.

Al reforzar explícitamente este principio y su interpretación contextual dentro de la Carta Olímpica revisada, el COI no solo mantiene su independencia frente a presiones externas, sino que también protege jurídicamente el derecho de los atletas a competir sin interferencias no deportivas, reforzando la integridad de las competencias internacionales.

Desde el punto de vista jurídico, la estructura rígida del programa olímpico tradicional ha sido objeto de crítica por su falta de flexibilidad y adaptación a las tendencias deportivas globales. Las propuestas actuales del COI apuntan a implementar una metodología más flexible y transparente para determinar la inclusión de disciplinas, promoviendo criterios técnicos y objetivos

Tal modernización no solo facilita la gestión operativa de los Juegos, sino que responde a principios actuales de gobernanza deportiva responsable y sostenible, donde las normas no se erigen como obstáculos burocráticos sino como herramientas eficaces para adaptar el sistema jurídico a contextos dinámicos.

Las reformas proyectadas también incluyen ajustes de redacción destinados a eliminar ambigüedades interpretativas. En el derecho del deporte, la claridad y certeza normativa son esenciales para asegurar que las normas internas de una organización sean interpretadas de forma coherente por tribunales deportivos, actores institucionales y deportistas.

La Carta Olímpica no es una simple acumulación de reglas, sino una estructura jurídica articulada que rige competencias, derechos y deberes de múltiples sujetos del Movimiento Olímpico. En mi opinión su reformulación con mayor precisión técnica fortalece la seguridad jurídica y la transparencia.

Las reformas refuerzan la posición del COI como una entidad con capacidad normativa y autoridad para regular sus relaciones internas sin perder el respeto por marcos internacionales más amplios.

Las propuestas de reforma bajo la rúbrica “Preparados para el futuro” representan una evolución jurídica sólida y coherente con los principios que fundamentan al Movimiento Olímpico. Al reforzar la neutralidad política, actualizar la gobernanza del programa olímpico y clarificar disposiciones normativas, estas reformas fortalecen jurídicamente al movimiento olímpico y proyectan su continuidad y legitimidad en un contexto global complejo.

* El autor es abogado


 https://www.google.com/amp/s/www.laestrella.com.pa/amp/opinion/columnistas/preparados-para-el-futuro-OM23499667

_________________________________________________________________________________

Miguel R. Vanegas Sanchez
Ciudad Panama, Panama. - The proposed reforms to the Olympic Charter—the statutes of the International Olympic Committee (IOC) (a non-governmental, non-profit organization based in Switzerland, composed of a maximum of 115 individuals who represent themselves and not their countries or other organizations)—are presented as a legal and institutional strengthening of the Olympic Movement.

The Olympic Movement is currently undergoing a regulatory update process known as "Fit for the Future." This process proposes a series of reforms aimed at reinforcing the neutrality and autonomy of sport, modernizing the governance of the Olympic program, and clarifying essential legal provisions.

From a legal-sports and private international sports law perspective, these modifications reflect a regulatory evolution that seeks to guarantee the stability, clarity, and legitimacy of the Olympic system in a globalized and highly dynamic environment.

The Olympic Charter governs the relationships between the IOC, international federations, national Olympic committees, and other members of the Olympic Movement. In this sense, the Olympic Charter encapsulates the set of internal rules of the Olympic Movement and comprises norms, decisions, and structures that regulate the promotion and practice of the Olympic Games and their institutions.

One of the ethical and legal foundations of the Charter is the principle of political neutrality, included for decades in the Fundamental Principles of Olympism. This principle constitutes a safeguard against the political instrumentalization of sport, while also seeking to protect equal conditions for all participants.

The principle of neutrality appears as a “fundamental universal ethical principle” that underlies the balance between sporting autonomy and respect for human rights. Political neutrality has been the subject of doctrinal debate, precisely because of the lack of operational definition and clarity in its application, an aspect that recent reforms seek to address with greater normative precision.

By explicitly reinforcing this principle and its contextual interpretation within the revised Olympic Charter, the IOC not only maintains its independence from external pressures but also legally protects athletes' right to compete without non-sporting interference, strengthening the integrity of international competitions.

From a legal perspective, the rigid structure of the traditional Olympic program has been criticized for its lack of flexibility and adaptation to global sporting trends. The IOC's current proposals aim to implement a more flexible and transparent methodology for determining the inclusion of disciplines, promoting objective and technical criteria.

Such modernization not only facilitates the operational management of the Games but also aligns with current principles of responsible and sustainable sports governance, where rules are not seen as bureaucratic obstacles but as effective tools for adapting the legal system to dynamic contexts.

The planned reforms also include drafting adjustments designed to eliminate interpretive ambiguities. In sports law, clarity and regulatory certainty are essential to ensure that an organization's internal rules are interpreted consistently by sports tribunals, institutional actors, and athletes.

The Olympic Charter is not simply a collection of rules, but rather an articulated legal framework governing the powers, rights, and duties of multiple stakeholders within the Olympic Movement. In my opinion, its reformulation with greater technical precision strengthens legal certainty and transparency.

The reforms reinforce the IOC's position as an entity with the regulatory capacity and authority to govern its internal relations while respecting broader international frameworks.

The reform proposals under the heading "Prepared for the Future" represent a solid and coherent legal evolution aligned with the principles that underpin the Olympic Movement. By reinforcing political neutrality, updating the governance of the Olympic program, and clarifying regulatory provisions, these reforms legally strengthen the Olympic Movement and project its continuity and legitimacy in a complex global context.